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Tipos de CFDI: los 5 comprobantes que emite el SAT

9 de septiembre de 2026 · CFDI · Facturación · SAT · Contabilidad

¿Qué son los tipos de CFDI y por qué existen 5?

Los tipos de CFDI son las cinco clasificaciones que el SAT usa para distinguir qué operación ampara cada comprobante fiscal digital: ingreso, egreso, traslado, nómina y pago. No es un detalle menor: cada tipo tiene una clave distinta (I, E, T, N, P) y un uso específico, y timbrar con el tipo equivocado puede invalidar la factura para efectos de deducción o de acreditamiento de IVA.

Si tu negocio vende, paga sueldos, mueve mercancía o recibe pagos en parcialidades, en algún momento vas a necesitar más de uno de estos cinco comprobantes. Aquí revisamos qué hace cada tipo, cuándo se usa y los errores más comunes al elegir el correcto.

CFDI de ingreso (tipo I)

El CFDI de ingreso es el más común: ampara la venta de un bien, la prestación de un servicio o cualquier operación que representa un ingreso para quien lo emite. Es el comprobante que emites cuando facturas un producto, un servicio profesional, una renta o cualquier operación de comercio exterior en la que tu empresa cobra.

Este es el tipo que la mayoría de los negocios usa día a día. Si tienes duda sobre qué comprobante emitir y la operación implica que a ti te están pagando, casi siempre es un CFDI de ingreso.

CFDI de egreso (tipo E)

El CFDI de egreso no representa una venta nueva: sirve para corregir o disminuir el efecto de un ingreso ya facturado. Se usa en devoluciones, descuentos posteriores a la venta y bonificaciones, y también para restar montos de facturas de ingreso emitidas con errores que ya fueron aceptadas por el cliente.

En la práctica, un CFDI de egreso casi siempre lleva relacionado el UUID de la factura de ingreso que está corrigiendo. El documento que formaliza este tipo de ajuste en el día a día contable es la nota de crédito; puedes revisar cómo emitirla en nuestra guía sobre la nota de crédito.

CFDI de traslado (tipo T)

El CFDI de traslado no ampara un ingreso ni una venta: su función es acreditar que una mercancía se está moviendo de un punto a otro de forma legal, sin que exista una operación de compraventa detrás. Lo usan, por ejemplo, empresas que trasladan inventario entre sus propias bodegas o que entregan mercancía en consignación.

Cuando ese traslado se hace por carretera y requiere acreditar el transporte ante la autoridad, el CFDI de traslado se complementa con la Carta Porte. Si tu negocio mueve mercancía por tierra, conviene que revises nuestra guía sobre la carta porte para saber cuándo es obligatoria.

CFDI de nómina (tipo N)

El CFDI de nómina es el comprobante que toda empresa con empleados debe timbrar cada vez que paga sueldos, salarios o conceptos asimilados. A diferencia de los otros tipos, siempre incorpora el complemento de nómina, que detalla percepciones, deducciones, días trabajados y las retenciones de ISR e IMSS correspondientes a cada trabajador.

Este comprobante tiene reglas propias de periodicidad y de plazos de timbrado que no aplican a los demás tipos de CFDI, por eso muchas empresas lo gestionan con un proceso separado del resto de su facturación. Profundizamos en el tema en nuestra guía sobre el CFDI de nómina.

CFDI de pago (tipo P)

El CFDI de pago, también llamado complemento de pago o REP (Recepción de Pagos), se emite cuando una factura de ingreso se cobra después de haberse timbrado, ya sea en parcialidades o en una sola exhibición diferida. No sustituye a la factura original: la complementa, dejando constancia de cuánto se pagó, cuándo y con qué método.

Este tipo de comprobante suele confundirse con el CFDI de ingreso porque ambos están relacionados con un cobro, pero cumplen funciones distintas: el de ingreso factura la operación, el de pago documenta que ese cobro efectivamente se recibió. Puedes revisar el detalle completo en nuestro artículo sobre el complemento de pago.

Cómo saber qué tipo de CFDI debes usar

La forma más simple de identificar qué tipo de CFDI corresponde es preguntarte qué está pasando con el dinero o la mercancía en esa operación específica:

  • Si estás cobrando por una venta o un servicio: ingreso.
  • Si estás corrigiendo o disminuyendo una factura ya emitida: egreso.
  • Si estás moviendo mercancía sin que haya una venta: traslado.
  • Si estás pagando sueldos a tu personal: nómina.
  • Si estás registrando el cobro de una factura que se pagó después de emitida: pago.

Elegir entre los tipos de CFDI no depende de qué tan grande sea la empresa, sino de la naturaleza exacta de cada operación. Un mismo negocio puede necesitar los cinco tipos en el mismo mes: una tienda que vende de contado (ingreso), acepta una devolución (egreso), traslada inventario entre sucursales (traslado), paga nómina quincenal (nómina) y cobra una venta a crédito del mes anterior (pago).

Errores comunes al elegir el tipo de comprobante

Los errores más frecuentes al facturar en México casi siempre se repiten entre negocios de distintos tamaños:

  • Usar ingreso quincena tras quincena en lugar de nómina para pagar sueldos, lo que deja al empleador sin el complemento correcto y expuesto a observaciones del SAT.
  • Emitir un ingreso nuevo en vez de un egreso para corregir una factura ya timbrada, lo que duplica el ingreso reportado en vez de corregirlo.
  • Facturar como ingreso un traslado de mercancía entre bodegas propias, generando un ingreso fiscal donde no existió ninguna venta.
  • Olvidar el complemento de pago cuando una venta se cobra en fecha distinta a la de la factura, lo que puede invalidar la deducción para quien recibe el comprobante.
  • Relacionar mal el UUID de la factura original en un CFDI de egreso o de pago, dejando el ajuste sin vínculo con el comprobante que corrige.

La mayoría de estos errores se evitan con un sistema de facturación que valide automáticamente qué tipo de comprobante corresponde según la operación, en lugar de dejar la decisión al criterio de cada persona que factura.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos tipos de CFDI existen en México?

El SAT define cinco tipos de comprobante principales: ingreso (I), egreso (E), traslado (T), nómina (N) y pago (P). Cada uno tiene una clave propia y reglas distintas de emisión.

¿Puedo usar un CFDI de ingreso para todo?

No. El CFDI de ingreso solo ampara operaciones donde tu empresa recibe un pago por una venta o un servicio. Correcciones, traslados de mercancía, sueldos y cobros posteriores requieren su propio tipo de comprobante.

¿Qué pasa si emito el tipo de comprobante equivocado?

El comprobante puede quedar sin efecto fiscal para quien lo recibe, además de que corregirlo implica cancelar el CFDI y volver a timbrar con el tipo correcto, con el riesgo de que ya haya pasado el plazo permitido para la cancelación.

¿El CFDI de traslado genera un ingreso para mi empresa?

No. El CFDI de traslado solo acredita que una mercancía se mueve de un lugar a otro de forma legal; no representa una venta ni genera una obligación de pago de impuestos por sí mismo.

¿Cómo elijo el tipo de comprobante correcto en mi sistema de facturación?

Definiendo reglas claras según el tipo de operación —venta, corrección, traslado, nómina o cobro posterior— e idealmente automatizando esa clasificación para que no dependa de que cada usuario recuerde la diferencia entre los cinco tipos.


Elegir el tipo de CFDI correcto en cada operación es más fácil cuando tu sistema de facturación lo hace por ti. En AISDC integramos facturación electrónica CFDI que genera automáticamente el comprobante que corresponde —ingreso, egreso, traslado, nómina o pago— conectado a tus procesos de venta, cobro y nómina.

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