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Punto de Reorden: Qué es y Cómo Calcularlo

9 de septiembre de 2026 · Inventario · Logística · Supply Chain · Operaciones · Software

¿Qué es el punto de reorden?

El punto de reorden es el nivel de inventario en el que una empresa debe generar una nueva orden de compra para evitar quedarse sin stock antes de que llegue el siguiente pedido. Se calcula combinando tres datos: cuánto se vende o consume un producto por día, cuánto tarda el proveedor en entregarlo y qué tanto colchón adicional se quiere mantener frente a imprevistos. Si el inventario toca ese número, es momento de comprar; si se espera más, el negocio corre el riesgo de vender sin tener producto disponible.

Para cualquier negocio que maneja inventario físico —desde una ferretería hasta una distribuidora con varios almacenes— definir bien el punto de reorden es lo que separa a una operación que nunca se queda sin producto de una que pierde ventas por no reabastecer a tiempo.

Fórmula del punto de reorden

La fórmula más usada para calcular el punto de reorden es la siguiente:

Punto de reorden = (demanda diaria promedio × tiempo de entrega en días) + stock de seguridad

Cada variable responde a una pregunta concreta:

  • Demanda diaria promedio: cuántas unidades de ese producto se venden o se consumen, en promedio, en un día normal.
  • Tiempo de entrega (lead time): cuántos días pasan desde que se genera la orden de compra hasta que el producto llega físicamente al almacén.
  • Stock de seguridad: unidades adicionales que se guardan como colchón, por si la demanda sube de golpe o el proveedor se retrasa.

El resultado es un número de unidades, no una fecha ni un porcentaje: cuando el inventario disponible llega a esa cifra, el sistema —o la persona encargada de compras— debe lanzar el pedido de reabastecimiento.

Cómo calcular el punto de reorden paso a paso

Calcular el punto de reorden de un producto en particular sigue el mismo proceso, sin importar el giro del negocio:

  1. Calcula la demanda diaria promedio. Suma las unidades vendidas o consumidas en un periodo reciente (por ejemplo, los últimos 90 días) y divide entre el número de días del periodo.
  2. Confirma el tiempo de entrega real con el proveedor. No uses el tiempo "ideal" del contrato: usa el tiempo que realmente ha tardado en las últimas entregas, incluyendo retrasos frecuentes.
  3. Define el stock de seguridad. Depende de qué tan variable es la demanda del producto y qué tan confiable es el proveedor: a mayor variabilidad o menor confiabilidad, mayor debe ser el colchón.
  4. Aplica la fórmula sumando el resultado de multiplicar demanda diaria por tiempo de entrega, más el stock de seguridad.
  5. Revisa el número periódicamente. El punto de reorden no es fijo: cambia cuando cambia la demanda, el proveedor o la temporada.

Ejemplo hipotético (solo para ilustrar el cálculo): supongamos que una ferretería vende en promedio 20 unidades de un tipo de tornillo al día, que su proveedor tarda 7 días en entregar un nuevo pedido, y que la ferretería decide mantener un stock de seguridad de 30 unidades. Aplicando la fórmula: (20 × 7) + 30 = 190 unidades. Esto significaría que, en este ejemplo, cuando el inventario de ese tornillo baje a 190 unidades, es momento de generar la orden de compra al proveedor.

Stock de seguridad: qué es y cómo se relaciona con el punto de reorden

El stock de seguridad es el inventario adicional que una empresa mantiene por encima de lo que la demanda "normal" requeriría, específicamente para absorber dos tipos de variabilidad: que se venda más de lo esperado, o que el proveedor tarde más de lo esperado en entregar. Sin este colchón, cualquier pico de demanda o cualquier retraso en el envío deja al negocio sin producto, aunque el cálculo original de demanda promedio haya sido correcto.

Una forma común de estimarlo, cuando se conocen los picos históricos, es comparar la demanda máxima diaria contra la demanda promedio diaria, multiplicando esa diferencia por el tiempo de entrega máximo observado (no el promedio). Entre más errática sea la demanda de un producto, o entre más inconsistente sea el proveedor con sus tiempos de entrega, más grande debe ser el stock de seguridad que ese producto necesita, aunque eso también implique más capital inmovilizado en inventario.

Stock mínimo, punto de reorden y stock de seguridad: en qué se diferencian

Estos tres términos se usan seguido como sinónimos, pero cada uno significa algo distinto dentro del control de inventario:

  • Stock de seguridad es el colchón fijo que se guarda para absorber imprevistos; es uno de los ingredientes de la fórmula del punto de reorden.
  • Punto de reorden es el nivel de inventario que dispara una nueva compra; incluye tanto la demanda esperada durante el tiempo de entrega como el stock de seguridad.
  • Stock mínimo suele usarse como el piso absoluto de inventario que nunca debería tocarse; en muchas empresas coincide con el stock de seguridad, pero en otras es un número aparte, definido como el nivel crítico que activa una alerta o una compra urgente si el punto de reorden no se atendió a tiempo.

En la práctica, el punto de reorden funciona como la señal para actuar, y el stock mínimo funciona como la última línea de defensa antes de quedarse realmente sin producto. Un buen sistema de inventario debería alertar antes de llegar al punto de reorden, no solo cuando ya se tocó el stock mínimo.

Errores comunes al calcular el punto de reorden

Estos son los errores más frecuentes al definir el punto de reorden de un producto:

  • Usar un tiempo de entrega optimista. Tomar el tiempo de entrega que promete el proveedor en el contrato, en lugar del tiempo real que han tardado los últimos pedidos.
  • No actualizar la demanda diaria promedio. Calcular el punto de reorden una sola vez y no volver a revisarlo cuando la demanda cambia por temporada, promociones o nuevos clientes.
  • Ignorar la estacionalidad. Aplicar el mismo punto de reorden todo el año para productos cuya demanda sube o baja fuerte en ciertos meses.
  • Poner el mismo stock de seguridad a todos los productos. Un producto de alta rotación y proveedor confiable no necesita el mismo colchón que uno de rotación errática y proveedor inconsistente.
  • Calcularlo en una hoja de cálculo que nadie actualiza. El punto de reorden pierde utilidad si depende de que alguien lo recalcule manualmente cada mes en Excel, en lugar de que el propio sistema lo recalcule con datos reales de ventas y entregas.

Por qué el punto de reorden cambia con el tiempo

El punto de reorden no es un número que se calcula una vez y se olvida. Cambia cada vez que cambia alguno de sus tres ingredientes: si la demanda del producto crece porque hay más clientes o una temporada alta, si el proveedor empieza a tardar más en entregar, o si la empresa decide reducir el capital inmovilizado en inventario y ajusta el stock de seguridad hacia abajo.

Por eso el punto de reorden funciona mejor cuando se apoya en datos de ventas actualizados en lugar de estimaciones fijas. Un negocio que revisa periódicamente su historial de ventas y ajusta sus puntos de reorden en consecuencia tiene una ventaja clara sobre uno que fija el número una vez al año y lo deja intacto, sin importar lo que pase con la demanda real.

Cómo la tecnología ayuda a mantener actualizado el punto de reorden

Calcular el punto de reorden a mano, producto por producto, es manejable cuando el catálogo tiene diez artículos. Cuando el catálogo tiene cientos o miles de SKUs, con proveedores distintos y tiempos de entrega distintos, recalcular manualmente cada punto de reorden deja de ser viable y los errores se vuelven costosos: exceso de inventario en unos productos y quiebres de stock en otros.

Un ERP o un sistema de inventario a la medida puede recalcular el punto de reorden de cada producto de forma automática, con base en las ventas reales de los últimos días y el tiempo de entrega real de cada proveedor, en lugar de una cifra fija capturada una sola vez. Esto es particularmente útil para negocios que ya aplican principios de just in time, donde mantener el inventario ajustado sin quedarse corto depende directamente de que el punto de reorden esté siempre actualizado con datos frescos.

En AISDC construimos software a la medida que conecta ventas, compras e inventario en un solo sistema, incluyendo módulos de gestión de inventarios que calculan el punto de reorden por producto y avisan al equipo de compras antes de que el stock se vuelva un problema.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre punto de reorden y stock de seguridad?

El stock de seguridad es solo el colchón adicional contra imprevistos; el punto de reorden es el número completo que dispara la compra, y ya incluye ese stock de seguridad sumado a la demanda esperada durante el tiempo de entrega.

¿El punto de reorden es el mismo para todos los productos?

No. Cada producto tiene su propia demanda diaria, su propio proveedor y su propio tiempo de entrega, así que cada uno debe tener su propio punto de reorden calculado por separado.

¿Con qué frecuencia debo recalcular el punto de reorden?

Depende de qué tan variable sea la demanda del producto, pero como referencia general conviene revisarlo cada vez que cambien las ventas de forma notable, cambie de proveedor, o al menos una vez por temporada.

¿Qué pasa si el punto de reorden queda demasiado bajo?

El negocio corre el riesgo de quedarse sin producto antes de que llegue el siguiente pedido, lo que se traduce en ventas perdidas y clientes que buscan el producto en otro lado.

¿Qué pasa si el punto de reorden queda demasiado alto?

Se termina comprando antes de lo necesario, lo que inmoviliza capital en inventario de más y, en productos perecederos o de moda, puede generar mercancía que se queda sin vender.


Si tu negocio maneja varios productos, proveedores y almacenes, y calcular el punto de reorden a mano ya no alcanza para evitar quiebres de stock o exceso de inventario, en AISDC diseñamos software a la medida que automatiza ese cálculo con tus datos reales de ventas y compras.

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